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Con el proyecto MGI se aumentaría la resistencia ante los riesgos climáticos

El proyecto Iniciativa Global de Ciudades Inteligentes Morgenstadat (MGI) se centra en los sectores de la planificación urbana, el agua y la energía con el fin de que la ciudad pueda resistir los fenómenos climáticos como El Niño o La Niña.

Representantes de la iniciativa global MGI presentaron en la Universidad de Piura los resultados del proyecto que contribuye a un desarrollo urbano innovador, con bajas emisiones y respeto del medioambiente de tres ciudades modelo: Piura (Perú), Kochi (India) y Saltillo (México).

El proyecto ha sido financiado por la Iniciativa Internacional para el Clima (IKI) del Ministerio Federal Alemán de Economía y Protección Ambiental (BMWK). El enfoque de MGI en Piura se centra en los sectores de la planificación urbana, el agua y la energía con el fin de aumentar la resistencia a los riesgos climáticos y garantizar un amplio acceso al agua y la electricidad.

El ingeniero Jorge Machacuay, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Piura, al dar la bienvenida a los participantes del evento, dijo que a nivel mundial las ciudades están experimentando transformaciones significativas y enfrentan desafíos sustanciales debido al cambio climático y la rápida urbanización. Por ello, señaló, es necesario considerar estrategias de planificación para el desarrollo urbano, inteligente y sostenible que consideren desafíos importantes como la mitigación y adaptación al cambio climático y la mejora de la existencia de los recursos.

“Esta iniciativa global es un paso para el desarrollo inteligente y urbano de Piura ya que propone soluciones para la adaptación al cambio climático y el uso eficiente de los recursos a través de un diseño colaborativo”, indicó. Además, dijo que el perfil de ciudad pretende ser un diagnóstico elaborado a través de indicadores y entrevistas a más de 30 expertos locales en los sectores de agua, urbanismo y energía; y se ha conceptualizado áreas prioritarias e ideas de proyectos para lograr la sostenibilidad de Piura.

CityLabs
La arquitecta Trinidad Fernández, representante del 
Fraunhofer IAO, comentó sobre el viaje MGI y el CityLab en Piura. Explicó que un City Lab es una metodología que evalúa el status quo en un proceso de planificación integrada y un análisis holístico de la ciudad, e identifica las oportunidades y los riesgos clave, teniendo en cuenta los factores sociales, económicos y ambientales.

El equipo del City Lab está formado por expertos de Fraunhofer IAO (gestión y desarrollo urbano), Fraunhofer ISI (energía), Fraunhofer IGB (agua), la Universidad de Stuttgart IAT y los socios locales UDEP y de la ciudad de Piura.

Piura es una de las ciudades que tiene un rápido crecimiento urbano que la ha hecho ambientalmente sensible porque la población se ha expandido en zonas expuestas a fenómenos climáticos. Por ello, indicó que para entender lo que sucede en la ciudad se ha desarrollado un perfil de la ciudad con entrevistas a expertos y talleres.

El análisis se desarrolló en cuatro etapas: un examen inicial, la evaluación cuantitativa y cualitativa del sistema urbano, la identificación de las medidas que se van a tomar y una hoja de ruta del proyecto, sostuvo Fernández.

También, se ha determinado que en la ciudad hay factores que no se pueden influenciar o cambiar como la geografía, pero, sí hay varios aspectos que se pueden modificar para combatir el cambio climático, como: una ciudad sostenible, espacios públicos de calidad, vegetación autóctona, infraestructura diseñada con integración, gestión de los recursos hídricos adecuados, integración del rio, y en el caso de la energía, se tiene la gran oportunidad de que haya sol y calor lo cual puede servir para tener un suministro energético equitativo y sostenible para todos, afirmó la arquitecta.

El proyecto piloto
La urbanista Stella Schroeder, coordinadora local del proyecto y exdocente de la UDEP, expuso el proyecto piloto y las actividades de colaboración que se han realizado. Para el piloto, refirió, se escogió al AH 18 de Mayo, donde se implementará un espacio público.

Schroeder señaló que la contribución de este proyecto consiste en entender su impacto a nivel local porque es una contribución a los pilares de la sostenibilidad (social, medioambiental y económico). Esta contribución se ha trabajado con diferentes componentes: la del uso del sistema de información geográfica, la de transformación del espacio, la componente de participación ciudadana y la de continuidad de este proyecto.

Por otro lado, dijo que también se ha tenido en cuenta el impacto; es decir, el efecto a largo plazo del proyecto ya que, aunque en el corto plazo las personas quieren un espacio, a largo plazo este puede apoyar a la mitigación del cambio climático.

Además, comentó que se han definido cinco grupos de acciones: acción planeta, casonas, gobernanza, prosperidad y acción propagación, que han servido para obtener los indicadores cuantificables.

Fuente: UDEP.